Recitations to Alleviate Pain. Pain and disease are karmic ripenings. Often, they are the results of having harmed non-human beings in some way. The Sutra for Entering the City of Vaishali was given by the Buddha to Ananda specifically to pacify harmful spirits. Listening to these powerful words can help bring an end to pain. Blessed recitations by Lama Zopa Rinpoche. Lama Zopa Rinpoche has advised that merely by hearing the sutras and mantras pain can be relieved.
El monje budista tibetano y presidente de la Casa del Tibet en Barcelona, Thubten Wangchen. Su vida, incluída una fuga a pie por los himalayas, ha transcurrido paralela a la del Dalai Lama.
Los gemidos de un novillo podrían ser gritos humanos.
Cada vez mas cerca viene el cuchillo espeluznante.
Esta hermosa criatura debe morir.
Esta hermosa criatura debe morir.
Una muerte sin razón.
Y la muerte sin razón es asesinato.
Y la carne que usted tan caprichosamente fríe
no es suculenta, sabrosa o buena.
Es muerte sin razón.
Y la muerte sin razón es asesinato
Y el ternero que usted trincha con una sonrisa
es asesinato.
Y el pavo que usted rebana festivamente
es asesinato.
¿Usted sabe cómo mueren los animales?
Los aromas de la cocina no son muy agradables.
No es confortable, alegre o buena.
Es la sangre hirviente y el atroz hedor del asesinato
del asesinato.
No es “natural”, “normal” o buena
la carne que usted fríe tan caprichosamente.
La carne en su boca
A medida que te regocijas del sabor
del asesinato.
No, no, no, es asesinato
No, no, no, es asesinato
Oh, ¿y quién oye cuando los animales lloran?
Milú, tras casi 17 años en el samsara, anoche volvió de nuevo al sendero de la Iluminación.
Tuve la oportunidad de convivir con ella durante quince días hace unos pocos meses. A pesar de su edad y su carácter pronto dejó que formara parte de su espacio. Nuestro pasatiempo favorito era darnos pequeños cabezazos en el sillón antes de quedarnos dormidos. En el recuerdo imborrable de su, quizá, último paso por el mundo quedará siempre el sonido de sus pequeñas patitas correteando por la casa, su escaso interés en Rafa Nadal y su expresión de “¿He sido yo?” cuando la sorprendimos con la basura del baño.
Me enorgullece formar parte de una familia que trató a Milú como uno más desde el primer segundo hasta su último suspiro. Vivió una vida plena y feliz, albergando un amor infinitivo hacia sus compañeras de piso.
Gracias por haber vivido con nosotros. Buen viaje.
La llegada de Kurro abre una nueva puerta en mi relación de pareja. Él forma parte del dharma y nos está ayudando a aceptar cosas que nuestra mente trata de hacernos olvidar. Nuestro apego a detalles insignificantes ha dejado paso a un torbellino de buenos sentimientos que Kurro, como un ser más de pleno derecho a existir sin limitaciones, nos regala sin miramientos.
Quizá el único pensamiento negativo que albergo con el amor que siento hacia nuestro nuevo compañero de aprendizaje es mi falta de comprensión y de compasión por aquellos que maltratan, asesinan y se alimentan de seres vivos. El sufrimiento que veo cada día me hace pensar que todavía me queda mucho tiempo en el samsara. No puedo permanecer impasible cuando el mundo se oxigena de sangre y el terror se convierte en lo cotidiano.
¿Qué hará falta para que la llamada especie dominante del planeta se de cuenta de su error?